¿Y qué decir de nuestra cultura actual?

La sociedad actual está llena de diferencias, de diversidad, de elementos, rasgos, realidades, circunstancias, mayores y menores, que subrayan a cada uno de los grupos humanos a los que se pertenece, bien sea por razón étnica, lingüística, religiosa, social, profesional, etc.   De hecho se puede pertenecer a diversos grupos al mismo tiempo, bien sea por razones de origen, de elección, por formación, por criterio profesional, hasta incluso por elección de opción de ocio, etc.   Una misma persona puede trenzar su realidad vital bien con aquel bagaje que ha recibido de sus padres y antepasados, bien con el que ha adquirido con la formación recibida y con su ejercicio profesional, bien con la elección de sus amistades, bien con su voluntad de conquistar sus anhelos, los cuales incluso pueden haber determinado su misma migración a otros países, continentes, culturas, etc.

La diversidad y el pluralismo cultural configuran la sociedad actual y deben desarrollarse iniciativas para favorecer el reconocimiento de los derechos sociales, políticos y educativos de las minorías inmigrantes, todo ello conformado en el escenario de derechos y deberes que emanan de la misma sociedad de acogida.

En este sentido, aparecen dos términos relacionados entre sí, “multiculturalidad” e “interculturalidad”, pero no podemos confundirlos: mientras que la “interculturalidad” seria la relación entre las diferentes culturas a través de la educación, la “multiculturalidad” seria únicamente la presencia de las diversas culturas en una coexistencia que no necesariamente implique “interacción” reciproca y sí, más bien, se base en una “tolerancia” en ocasiones muy relativa y quizá́ a menudo paternalista o “concesiva”.   El sistema educativo debe afrontar la diversidad cultural existente y ofrecer una educación capaz de promover la integración y mejorar la convivencia entre los diferentes sectores de la población...  Debemos propiciar, como educadores para mejorar el sistema educativo, la creación de ambientes interculturales y, como veremos más adelante, la tecnología puede ayudar a ello.

La implantación de las TIC en la sociedad está produciendo cambios insospechados respecto a los originados en su momento por otras tecnologías, como lo fueron la de la imprenta y la de la electrónica.   Sus efectos y su alcance van más allá́ de los campos estrictos de la información y comunicación para llegar a provocar cambios en la estructura social, económica, laboral, jurídica y política, tendentes, entre otros aciertos, a impulsar la intercomunicación y un sentimiento de responsabilidad y participación en una sociedad no homogénea como es la nuestra. Se puede afirmar que nuestra sociedad esta evolucionando para bien gracias a los avances tecnológicos q ayudan a reconfigurar nuestro mundo. 

Comentarios

  1. Excelente reflexión, Edmundo, sobre las implicaciones de nuestra cultura actual.
    . Pondría el énfasis, por un lado, en la globalización económica y cultural que, entre muchas cosas, ha evidenciado el mundo plural en que vivimos, pero al mismo tiempo ha minimizado culturas y otros saberes distintos a la visión de las grandes potencias occidentales.
    Por su parte, el desarrollo de las Tecnologías de Información y Comunicación ha permitido el acceso a la información en niveles nunca pensados, pero al mismo tiempo se ha generado una brecha digital que amplía las desigualdades, además de un mayor control y manipulación a través de la información y la comunicación.
    Hay una mayor lucha y defensa por los derechos humanos, pero, al mismo tiempo, un mayor atropellamiento de éstos debido a la manera como el mercado ha ganado espacios en la política y en la cultura.

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